Memoria viva por nuestras Malvinas
La familia enológica mendocina rinde homenaje a los héroes que custodiaron nuestro suelo austral, reafirmando el compromiso irrenunciable con la identidad nacional y el respeto eterno a nuestros veteranos.
Como cada 2 de abril, el calendario nos detiene en una fecha que trasciende cualquier análisis técnico o comercial. Hoy, el Consejo de Enólogos de Mendoza (COPGREM) se permite un silencio reflexivo para honrar la memoria de quienes, con una entrega absoluta, defendieron nuestra soberanía en el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
Por: Miguel Fontana | Presidente de COPGREM
Nuestra profesión nos enseña a entender la importancia del territorio. Sabemos que el suelo, el clima y la pertenencia definen la identidad de lo que producimos. Por eso, al hablar de las Islas Malvinas, no hablamos solo de una extensión geográfica, sino de una fibra íntima que atraviesa el corazón de cada argentino.
Hoy recordamos a aquellos jóvenes que, con una valentía que aún nos conmueve, partieron hacia el Atlántico Sur. Muchos de ellos no regresaron, quedando como centinelas eternos en la turba malvinense; otros volvieron para caminar entre nosotros, llevando consigo las cicatrices físicas y el peso de una historia que nunca debemos dejar de abrazar. A ellos, a nuestros Veteranos, les debemos no solo nuestra admiración, sino un apoyo constante, un reconocimiento que no se agote en un acto protocolar, sino que sea parte de nuestra ética diaria.
Como hombres y mujeres de la vitivinicultura, entendemos el valor de la memoria. Así como cuidamos el legado de nuestras vides, debemos ser custodios de la verdad histórica. Es nuestra responsabilidad transmitir a las nuevas generaciones que la causa de Malvinas es una causa de justicia y de paz, pero sobre todo, de identidad.
Debemos decirlo con claridad, con la firmeza de quien conoce sus raíces: las Islas Malvinas son y serán siempre argentinas. Ese reclamo legítimo, que hoy se sostiene con la fuerza de la palabra y la diplomacia, es el mejor tributo que podemos rendirle a los que cayeron.
En esta jornada, desde este Consejo, invitamos a cada enólogo a alzar la mirada hacia nuestra cordillera, esa misma que comparten nuestras provincias y que nos une en una misma bandera. Que el recuerdo de nuestros héroes nos inspire a ser mejores ciudadanos, a trabajar con la misma entrega que ellos mostraron y a no claudicar jamás en el sagrado ejercicio de recordar.
Por los que se quedaron, por los que volvieron y por nuestra soberanía: hoy y siempre, Malvinas Argentinas.


